Que el pueblo de Dios sea confirmado y fortalecido en la fe es el interés de todo fiel ministro, es su interés genuino y constante, aunque implique aflicciones o carencias. Es el propósito del ministerio de la Palabra confirmar y fortalecer la fe, mostrar la obra de Dios aún en la tribulación, mostrar la esperanza en solo Jesucristo. Estar confirmados y fortalecidos en la fe da la capacidad de luchar contra el tentador.










