Llegamos al final del libro tercero de los salmos, y aunque el autor se presenta personalmente para alabar las misericordias del Señor, podemos entender el sentimiento de toda una nación consternada o desconcertada ante la desolación que pareciera haber invalidado el pacto de Dios con su escogido, y no solo con David, sino con la...
Categoría: Salmos
SALMO 88, ORANDO EN MEDIO DE LA TRISTEZA
En alguna manera podemos decir que los salmos 88 y 89 con los que cierra el libro tercero, se asemejan a los salmos 73-74 con los que inicia. Uno expresa la angustia provocada por esta devastación desde la perspectiva de un individuo, y el siguiente salmo desde el punto de vista de la comunidad corporativa.
SALMO 87, CIUDAD DE DIOS.
Faltando dos salmos para terminar la colección de himnos de devastación, llegamos a un breve cántico lleno de elogios a la ciudad de Dios que trae esperanza, que llena de aliento a todos los que sinceramente adoran a Dios y han sido favorecidos con el privilegio de pertenecer a su pueblo, de ser contados entre...
SALMO 86, ORACIÓN DE UN AFLIGIDO.
Vimos en el salmo anterior el consuelo del Señor a su pueblo afligido que podía testificar que Dios había vuelto la cautividad de su pueblo, ahora veremos desde un salmo individual, el consuelo que Dios daba a un hombre, como sabemos era el ungido de Dios, y por lo tanto a todo su pueblo.
SALMO 85, DIOS HA SIDO PROPICIO A SU PUEBLO
Nos acercamos al final del tercer libro de los salmos, con un cambio de tono en los cantos de devastación, realzando el consuelo que puede tener el pueblo de Dios incluso en medio de los feroces ataques de los enemigos. Luego de presentarnos un vivo deseo por la casa de Dios como expresaba un exiliado,...
SALMO 84, ANHELO POR LA CASA DE DIOS
¡Qué consuelo presenta este salmo en la vasta sección de cantos de devastación!, solo en la presencia de Dios se puede hallar verdadera paz en medio de semejantes conflictos y amenazas que rodeaban al pueblo del pacto. Una melodía especial de alabanza a Dios, como las usadas en el salmo 8 y el salmo 81....
SALMO 83, SEÑOR, NO CALLES
Llegamos al último salmo de Asaf en esta pequeña colección dentro de los salmos de devastación, si bien el salmo 83 es anterior a los otros salmos cronológicamente, pues se estima su origen durante el reinado de Josafat, es ubicado al final de esta colección cerrando un cuadro de devastación en el cual solo en...
SALMO 82, OH DIOS, JUZGA LA TIERRA
Llegamos en este libro tercero de los salmos, al penúltimo de los salmos de Asaf (o sus descendientes más exactamente), colocados en un orden especial por inspiración divina, para enseñarnos a adorar correctamente a Dios en todos los tiempos, para orar adecuadamente en todo momento. Y qué adecuado resulta recordar que Dios es el Juez...
SALMO 81, OYE, PUEBLO MÍO, Y TE AMONESTARÉ.
En medio de los salmos de devastación, el salmo 81 presenta la necesidad de volverse a Dios sinceramente con la esperanza de restauración, colocando como ejemplo la experiencia de liberación del pueblo de Egipto, en la cual Dios apareció como el gran pastor de aquel pueblo que fue gobernado y sustentado por José, y por...
SALMO 80, ¡OH DIOS, RESTÁURANOS!
Palmerson nos ayuda a notar la bendición sacerdotal en este salmo como la esperanza del salmista que Dios bendijera a su pueblo incluso en medio de la gran devastación a la que ha estado expuesto. Recordemos que Dios instruyó a los sacerdotes a bendecir a su pueblo como leemos en números 6:22-27, en dicha bendición...




