Dentro del libro V del salterio, encontramos este salmo penitencial (14o. de los salmos, único en el libro V). Que es una reflexión interior o en voz alta y a solas (soliloquio), una petición, una declaración y una exhortación. Y quedó registrado en el salterio como un himno para uso tanto en privado como en el servicio público, pues se ajusta a la voz del alma y de la congregación.
SALMO 130, ESPERA AL SEÑOR

Leave a Reply