Nuevamente nos encontramos con los salmos de David en este quinto libro del salterio, y uno especialmente característico del conflicto y oposición a su llamamiento como mesías puesto por Dios. Pero entendiendo que en general esta sección de los salmos tiene puesta la mirada en la consumación, en el cumplimiento de las promesas de Dios y establecimiento pleno de su reino, es muy apropiado considerar la oración imprecatoria que se presenta en esta oportunidad
SALMO 109, OH DIOS DEFIÉNDEME

Leave a Reply