En las grandes ciudades donde hay un buen sistema de acueducto hoy día, no se siente tan fuerte las consecuencias de la sequía como sí se puede ver en las zonas rurales o donde no hay un sofisticado sistema de irrigación para los sembrados, como lo que se sintió en el país a principios de este año y salieron a decirnos que todo era producto del cambio climático. El salmista pone de contexto muy probablemente una sequía que amenazaba con destruir una gran cosecha con todas las consecuencias negativas que esto traería.
SALMO 65, LA GRAN GENEROSIDAD DE DIOS EN SU CREACIÓN

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