Vimos la semana pasada en el salmo 50 que Dios mismo como juez universal llama a su pueblo a juicio, ahora en este salmo se nos muestra la respuesta correcta a dicho llamado, siendo el mismo rey de Israel, representante de su pueblo, quien responde a este llamado. Notemos cómo el Espíritu de Dios ha guiado no solo la composición de cada salmo, sino su edición y arreglo en cada libro del salterio para dar a conocer su revelación, a pesar de ser compuestos en diferentes momentos y por diferentes autores, ¡Maravilloso es el Señor nuestro Dios!.
SALMO 51, ARREPENTIMIENTO Y FE




Leave a Reply