A la pregunta del apóstol, ¿perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?, la respuesta fue un rotundo “no”. Esto no es fruto de la justificación por la fe, de ningún modo podemos perseverar en el pecado, estamos unidos a Cristo. Y es precisamente esta unión con Cristo tanto en su muerte como en su resurrección, la que nos asegura la gracia de andar en novedad de vida.
ROMANOS 6:5-7, MUERTOS AL PECADO, PARTE I.



Leave a Reply