La buena noticia de la gracia abundante nos llena de gran regocijo. Esta gracia debe ser anunciada y enfatizada sin temor alguno, aunque haya perversos que quiera tergiversarla. Ahora vemos al apóstol Pablo mostrando que esta abundante gracia de la justificación por la fe no puede dar otro fruto distinto a la verdadera santidad producto de la unión con Cristo.
ROMANOS 6:1-4, ¿PERSEVERAREMOS EN EL PECADO?



Leave a Reply