ablo nos ha mostrado que no solo Abraham fue justificado por la fe, sino que el mismo rey David había recibido esta gran bendición de parte de Dios, fue un hombre bienaventurado, un hombre perdonado, un hombre renovado, y esto solamente por la pura gracia de Dios, no por algo hubiese hecho ni que mereciera David en alguna manera.
Romanos 4:9-12, Abraham, ejemplo de justificación por la fe, parte III



Leave a Reply