La objeción entonces plantea un temerario cuestionamiento: “¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios?”. Revisemos esta objeción y su respuesta así:
Romanos 3:1-4, Privilegios del Pacto, parte II.



Leave a Reply