Nos corresponde entonces reflexionar en esta verdad que el Señor expone por medio de esta ilustración, para que dejando el espíritu de hipercrítica, aprendamos a discernir, acerca de nuestros esfuerzos en proclamar la buena nueva adecuadamente, por eso titulamos nuestra reflexión de esta oportunidad como: “No condenen, pero disciernan”.
Mateo 7:6, No condenen, pero disciernan.

Leave a Reply