Es triste ver en medio de la iglesia cantidad de creyentes lamentándose, quejándose, alejándose de Dios frustrados y amargados y contaminando a otros con su amargura, fruto todo esto, de su incredulidad en la palabra de Dios, de su falta de fe en Dios. Es muy doloroso ver hogares desbaratados, familias enteras destruidas porque no tuvieron un verdadero compromiso de fe con Dios a pesar de haber hecho una “declaración o profesión” de fe, tal vez en un mero acto protocolario
Marcos 11:20-26, Tened fe en Dios


Leave a Reply