En la época que nos ha correspondido vivir, el estrés y el afán son el pan de cada día de muchos, incluso de los que decimos ser cristianos, y proclamamos que Dios tiene control de todas las cosas pero nos angustiamos cuando no podemos nosotros mismos controlar nuestra situación. Horarios de trabajo extenuantes, orden de prioridades distorsionado, atendemos lo urgente y dejamos de hacer lo realmente importante. “No me alcanza el tiempo”, es la consigna de muchos, porque hay muchas cosas por hacer, porque hay muchas metas por alcanzar, y esto tanto por incrédulos como por creyentes. Pero, ¿es esto lo que tiene Dios para sus hijos?, ¿es lo que Dios ha determinado para sus siervos?
| Escuchar | |



Leave a Reply