Un asunto público fue llevado a las autoridades y testigos con sabiduría y transparencia, fue lo que vimos en los primeros versos de este capítulo. Booz totalmente comprometido con la palabra empeñada, voluntariamente, sin que nadie lo obligara, atendió su llamado, y buscó la redención de una viuda desamparada. Y en efecto se llevó a cabo una transacción solemne conforme a la ley de Dios, lo que le dio un carácter público y vinculante, y como vimos, fue de efectos inmediatos, los cuales se desarrollan a continuación. Hoy nos corresponde meditar en la segunda parte de este día de redención que estamos considerando. Noemí tenía toda la razón, Booz no descansaría hasta resolver el asunto ese mismo día, y de qué manera. Pensemos hermanos en las implicaciones de este día de redención, así como las implicaciones de lo que hizo nuestro Señor en la cruz por todo su pueblo, pensemos en ese testimonio público, en ese testimonio solemne que se dio aquel día de redención.
RUT 4:7-12, DÍA DE REDENCIÓN, PARTE II


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