Por medio de preguntas que solo tienen una respuesta (en este caso negativa), el apóstol nos lleva a considerar cuán grande victoria nos ha traído Cristo, cuan grande definitivamente es nuestra esperanza, y cuál es en verdad nuestro cimiento en esta vida. Quiera Dios que atentamente consideremos estas cosas, no importa cuántas veces las hayamos leído o escuchado o incluso enseñado a otros.
ROMANOS 8:33-35, MÁS QUE VENCEDORES, PARTE II




Leave a Reply